miércoles, agosto 16, 2006

Anecdoraio: Los peligros de llamarse Abel

Mi nombre Abel, es de los primeros en casi cualquier santoral, y siempre me gana Aarón, que no es tan famoso, porque ser hermano de Moises no es lo mismo que ser el primer martir, o el primer "pringao" según con que ojos se lea el Genesis.
La mayoría habrá pensado que me preguntaba primero en el colegio, pero no, normalmente las listas van por orden de apellidos, con lo cual no había problema, mas allá del chiste de -¿Comó Caín y Abel?-
Lo grave vino con la llegada del movil, dado que casi nadie tiene un amigo que se llame Aarón, y pocos ponen en su lista de teléfonos un caracter anterior a la A(1...9,_) recibo llamadas y mensajes inutiles.
Me llaman de vez en cuando, me han llamado desde el cine, desde el bar, desde la cama y sobretodo desde el bolso. Lo que no sé es como no he oido todavía unos suspiros acompasados, de una de estas llamadas. La gente será sensata y apagará el movil antes de hacer ejercicio, o ha sido simple azar ;)
Y todo esto viene a cuento de los 90 mensajes que me llegaron ayer del amigo de una amiga que un día le dí mi número de teléfono, y ya no me acordaba que se lo había dado.
Creanme recibir 90 mensajes en 15 minutos, desquicia a cualquiera. Sobretodo si lo has llamado, advirtiendoles que te está mandando mensajes vacios.
Habrá que tener paciencia, como Job.

PD: Todos los enlaces corresponden a personajes biblícos, porque mi nombre fue elegido por esas razones, y me parecía más divertido así.

2 comentarios:

  1. Mis padres me pusieron de nombre Reyes porque nací un 6 de enero. Soy republicana hasta la médula y soporto este nombre con estoicismo y llamadas no recibo como tú, pero sí confusiones de muchos que, relacionándome con la navidad, me llaman estrella, nieves o blanca o natividad.
    Menos mal que consideran que MULA o BUEY no van con mi cara.
    Te deseo lo mejor.

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  2. Se de buena tinta que a los Albertos también les pasa a veces

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